Las voces de los y las participantes

Te invitamos a conocer algunos de los testimonios de los chicos y las chicas que participaron del proyecto Un Minuto por mis Derechos:

 
 
JUAN MANUEL DUARTE (Córdoba).

“Me parece que el proyecto es muy bueno porque permite que se traten temas que en otros lados pasan como tabúes. Nos permite abrir por un rato la imaginación… aunque a veces un minuto es muy poco tiempo como para mostrar todo lo que se nos ocurre y se nos pasa por la cabeza”.
Desde su comienzo y de forma progresiva, instituciones gubernamentales, sociales, culturales y empresariales se han sumado para apoyar el desarrollo del proyecto, la formación continua de los/as facilitadores, la difusión de los videominutos y la expansión permanente de esta propuesta a distintos puntos de todo el país.


 
CONSTANZA RINALDI (Córdoba).

“Este curso no sólo me sirvió para abrirme un poco a ideas y temas nuevos, sino que me hizo crecer en todos los aspectos. De todos modos me hubiese gustado que durara un poco más. (…) Todo lo que aprendí de algún modo me sirvió y me gustó”.

 
RICARDO "EL POLACO" (18 años - Buenos Aires)

Me gustó. Yo ahora tengo que actuar, pero hice sonido, colaboré. Estuve en todas. (…) Y me llevo una gran experiencia porque esto es en grupo. Lo hacemos todo nosotros. Ahora lo que estamos haciendo, las tomas, son de nosotros. Nos parece una toma mejor que la otra y hacemos esa. Y eso lo hablamos y lo filmamos todo nosotros. (…) La verdad es que el taller nos llegó. Porque vos, estando afuera, pensás “no, no me engancho”… pero una vez que te enganchás acá… estás en otra. Te distrae mucho. Te saca, digamos. Porque cuando estamos en el taller no estamos pensando en nada de lo que pasa afuera. Estamos acá y tratando de hacer lo mejor posible”.


 
MACARENA FRACCARDI (Córdoba)

“(…) Yo principalmente me sentí bien, vi que podíamos expresar nuestros sentimientos, pensamientos e ideologías. (…) Me encantó participar y participaría miles de veces más

 
SANTIAGO "MESCAL" (16 años - Jujuy)

“Discutimos mucho sobre cómo íbamos a representarnos en los cortos. Hay adolescentes que no pueden hacer lo que quieren y siguen viviendo con la madre o la abuela para cuidarle el ganado. Empezamos a enterarnos de cosas que nos abrieron los ojos, una realidad bastante jodida”.

 
MARTÍN GIACHELLO (Córdoba)

“Durante este tiempo aprendimos y profundizamos temas que a lo mejor en la escuela no se tocan mucho, además vimos cómo se trabaja para hacer guiones. Conocí gente como los talleristas, que me hicieron sentir muy bien. Nos dejaron reflexionar y decir nuestros pensamientos, sobre todo nuestras ideas como grupo”.


 
LAURA (17 años - Buenos Aires)


“Al principio como que no entendía nada. Pero después fue copado el hecho de intercambiar ideas, conocer gente, tener una experiencia más y estuvo bueno. Me gustaría que la gente que vea los cortos reconozca el esfuerzo que nosotros hicimos. Que también se tenga en cuenta que no somos expertos, sino que hicimos lo que mejor pudimos hacer y que a la gente le guste”.

 
TAMARA (15 años - Buenos Aires)

“Lo que quiero que vea la gente es la realidad. Esto es todo realidad, nada más que es un corto. Que se fije que hay gente que le hace falta y que el que tiene mucho que trate de dar. (…) Y vos te das cuenta que, si ayudás, todo puede cambiar. (…) El taller es una forma de responsabilidad y la responsabilidad a la larga, sirve. Está bueno porque tenés que hacer algo que a la gente le transmita. Y es mucho laburo hacer que entiendan lo que quiero decir, que es algo que sale de adentro. (…) Es un buen momento que tenés en tu adolescencia y lo tenés para toda la vida. Una experiencia que queda marcada y re linda. Para mí fue re linda, me encanta. Y si tengo otra posibilidad de hacerlo, lo haría de vuelta”.

 
LUXAS MARTINEZ (19 años – Buenos Aires)

“En los cortos lo que decidimos hacer fue dar información a la gente sobre todos los problemas que están pasando hoy en día. La discriminación, la falta de educación, del HIV, que eso es muy feo en realidad, porque es mucha gente que lo pasa. Y de las apariencias de la gente también se habla. Uno de los cortos habla de eso y ahí lo que queremos decir es que en realidad la gente no se debe tomar por la apariencia. (…) Y de acá no queremos “llevarnos” una experiencia. Queremos seguir en la experiencia. Porque es educativo, te entretenés y encima podés tener una salida laboral. Y si fuera por mí… por mí esto no se terminaría más”.


 
JÉSICA PÉREZ (Córdoba)

“Me gustó hacer mi corto, que se trató de lo que me pasó a mi. Creo que me saqué un peso de encima (…) Me gustó hacer todo lo que hice porque pude expresarme, fui escuchada y eso me gustó!!! (…) Les agradezco a todos por darme la oportunidad de, con este corto, sacar lo más oscuro de mi”.